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jueves, 6 de febrero de 2014

Ser Mujer: un viaje heroico

¿Cómo sanar la herida y ruptura entre madre e hija?

"Si tu madre nunca te ha consolado, con toda probabilidad te será difícil encontrar un verdadero consuelo para el corazón en las relaciones que establezcas con otras personas. Tu labor se...rá crear ese sentido de consuelo para el corazón dentro de ti misma.

Si tu madre nunca se ha compadecido de ti, con toda probabilidad tendrás poca paciencia con tus propios fallos humanos, así como con los de los demás. Tu labor será observar a alguien que practique la compasión, y practicarla tú misma.

Si tu madre silenciaba tu creatividad, tu labor será dar voz a cada impulso creativo que se presente. Pinta, escribe poesía, toca el tambor, cuida las plantas, cocina y baila.

Si tu madre despreciaba o rechazaba su propio cuerpo como mujer, tu labor es abrazar y honrar a tu cuerpo y a tu sexualidad.

Si te sentías abandonada por tu madre por la razón que fuera, incluyendo la depresión, tu labor será escuchar a tus sentimientos y nunca abandonarte tú misma.

Si tienes alguna cuestión sin resolver con tu madre y ésta ha muerto o ha quedado emocionalmente incapacitada, puedes escribirle una carta (que guardarás tú o te enviarás a ti misma) en la que expreses tu pena y tu enfado por no tener una madre nutridora, y dile que has llegado a aceptarla y comprenderla como tal y como era. Entonces podrás sentirte agradecida por su presencia en tu vida.

Todas nosotras llevamos encima el peso de nuestra madre por lo que es necesario sanar la ruptura madre/hija tanto si tu madre está viva como si no, para así poder sanar la profunda herida de tu naturaleza femenina. El elemento clave reside en que tú misma te conviertas en una buena madre para ti. Con esa idea en la mente, asume la tarea de ser maternal contigo misma."

Maureen Murdock, "Ser Mujer: un viaje heroico
 
Foto: ¿Cómo sanar la herida y ruptura entre madre e hija?

"Si tu madre nunca te ha consolado, con toda probabilidad te será difícil encontrar un verdadero consuelo para el corazón en las relaciones que establezcas con otras personas. Tu labor será crear ese sentido de consuelo para el corazón dentro de ti misma.

Si tu madre nunca se ha compadecido de ti, con toda probabilidad tendrás poca paciencia con tus propios fallos humanos, así como con los de los demás. Tu labor será observar a alguien que practique la compasión, y practicarla tú misma.

Si tu madre silenciaba tu creatividad, tu labor será dar voz a cada impulso creativo que se presente. Pinta, escribe poesía, toca el tambor, cuida las plantas, cocina y baila.

Si tu madre despreciaba o rechazaba su propio cuerpo como mujer, tu labor es abrazar y honrar a tu cuerpo y a tu sexualidad.

Si te sentías abandonada por tu madre por la razón que fuera, incluyendo la depresión, tu labor será escuchar a tus sentimientos y nunca abandonarte tú misma.

Si tienes alguna cuestión sin resolver con tu madre y ésta ha muerto o ha quedado emocionalmente incapacitada, puedes escribirle una carta (que guardarás tú o te enviarás a ti misma) en la que expreses tu pena y tu enfado por no tener una madre nutridora, y dile que has llegado a aceptarla y comprenderla como tal y como era. Entonces podrás sentirte agradecida por su presencia en tu vida.

Todas nosotras llevamos encima el peso de nuestra madre por lo que es necesario sanar la ruptura madre/hija tanto si tu madre está viva como si no, para así poder sanar la profunda herida de tu naturaleza femenina. El elemento clave reside en que tú misma te conviertas en una buena madre para ti. Con esa idea en la mente, asume la tarea de ser maternal contigo misma."

Maureen Murdock, "Ser Mujer: un viaje heroico"

domingo, 15 de diciembre de 2013

Amar lo imperfecto


Únicamente se puede amar lo imperfecto.
Las madres perfectas no existen y eso asegura la salud de los hijos, que muchas veces avanzan, crecen y aprenden justamente por las “grietas” de la madre.
Lo mismo ocurre con la pareja, sólo podemos amar a una pareja imperfecta, humana, porque la pareja ideal nos haría sentir absolutamente pequeños y sin espacio para aportar nada de lo nuestro, ni crear.
En la imperfección del otro hay un espacio de acción, de aceptación y de comunión desde lo humano.
 

jueves, 14 de noviembre de 2013

Abrazarnos para volver a sentirnos unidos, UNO!


 "La estás mal acostumbrando a estar en brazos ” me afirmó el verdulero…

Díselo a la naturaleza que la ubicó 9 meses cerca de mi corazón, contesté, 9 meses al compás de mi respiración, 9 meses en compañía de mi voz. Ella la mal acostumbró primero, que sabiamente llenó mis pechos lecheros, para seguir siendo, una las dos. Que te explique la naturaleza, porqué me sonríe cuando estoy fea y me estira los brazos loca de amor. ¿Qué la estoy mal criando en brazos? cuando no me pide zapatos, ni un auto de lujo, tan sólo que la tome, por besos babosos a cambio. No me niego a sus brazos, porque negarme, sería reprimir el amor más puro e incondicional, me pide brazos porque después de pasar casi un año tan unidas como jamás lo volveremos a estar, nuestro único consuelo es abrazarnos, para no extrañarnos tanto y amarnos más y más. ...

Después de todo, más temprano que tarde aprenderá a caminar y todo esto será un hermoso recuerdo, de cuando una vez ella fue bebé y mis brazos eran todo para ella. Así que señor verdulero, sin duda la naturaleza es más sabia que ambos, lo que para usted es “mal acostumbrarla a los brazos” ella lo llama AMAR, MAMAR, MAMÁ, ni los árboles sueltan sus frutos pequeños, los cargan, hasta que estén listos, es lo natural; me dije. Y yo le respondí: Dos kilos de papa, uno de cebolla…"

- Eloísa Alarcón / Pintura Kmberggren-

. . .

EL ABRAZO Y LA HORMONA DEL AMOR / CIENTÍFICO

La duración media de un abrazo entre dos personas es de 3 segundos. Pero los investigadores han descubierto algo fantástico. Cuando un abrazo dura 20 segundos, se produce un efecto terapéutico sobre el cuerpo y la mente.

La razón es que un abrazo sincero produce una hormona llamada "oxitocina", también conocida como la hormona del amor. Esta sustancia tiene muchos beneficios en nuestra salud física y mental, nos ayuda, entre otras cosas, para relajarse, para sentirse seguro y calmar nuestros temores y la ansiedad.

Este maravilloso tranquilizante se ofrece de forma gratuita cada vez que tenemos a una persona en nuestros brazos, que acunamos a un niño, que acariciamos un perro o un gato, que estamos bailando con nuestra pareja, cuanto más nos acercamos a alguien o simplemente sostenemos los hombros de un amigo.

- Nicole Bordeleau -
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sábado, 10 de agosto de 2013

Abrazo sanador de almas.


Para comenzar a cambiar el mundo puedes empezar por cambiarte a ti mismo y cambiarás tu micromundo.

¿Cómo me relaciono con el mundo?
¿Qué irradio a diario?
¿Qué hago en lo más simple de mi día a día para lograrlo?